El punto de partida y de llegada de ambos mundos. Parte III.
El punto de partida de la Dinastía Song fue un imperio unificado que recuperaba la grandeza tras la fragmentación del período de las Cinco Dinastías. Por el contrario, Europa era un continente fragmentado en feudos. Apenas despertaba del aislamiento medieval y redescubría el comercio de larga distancia.
En China el poder estaba en manos del Emperador y de una burocracia civil altamente organizada. En Europa el poder estaba disperso entre reyes, señores feudales, la Iglesia Católica y las nacientes ciudades-estado.



Punto de llegada.
La Dinastía Song priorizó estabilización institucional conservadora que buscaba la cohesión interna y el control estatal sobre la expansión o la disrupción. En Europa una dinámica de competencia feroz y pluralismo político pavimentó el camino hacia el Renacimiento italiano, el capitalismo y la era colonial.
Al estar centralizado el poder en China, el éxito comercial y técnico fue canalizado por el Estado: si una innovación amenazaba el orden social, el emperador podía frenarla, como ocurrió con las expediciones marítimas.
En Europa, al no existir una autoridad central única, si un rey prohibía una tecnología o idea, el reino vecino la adoptaba para ganar ventaja militar o económica.
La Dinastía Song terminó el 19 de marzo de 1279, tras su total aniquilación a manos del Imperio mongol en la trágica Batalla naval de Yamen. El proceso de caída no fue repentino; fue una prolongada campaña que se extendió por varias décadas.
Tras la caída, dio inicio del control total de China por parte de los mongoles bajo la Dinastía Yuan. Aunque ocurrió hace siglos, las ondas de choque de este colapso definieron la identidad y la estructura de la China moderna.
La era Song colocó a China a las puertas de una revolución industrial y capitalista.
En el auge de este período se aprecia en la expansión de la producción de hierro y carbón que estudió Robert Hartwell. Mark Elvin situó ese dinamismo en el marco de una transformación más amplia de la economía china medieval.

Siglos después, Kenneth Pomeranz y R. Bin Wong señalaron que regiones como el delta del Yangtsé e Inglaterra todavía mostraban semejanzas económicas hacia 1750. Si las trayectorias de esas regiones seguían siendo comparables en varios aspectos a mediados del siglo XVIII, ¿cómo se explica que después se distanciaran?
Mientras, en Europa, la fragmentación catalizó una sociedad competitiva que dio origen a la sociedad que conocemos, al capitalismo transnacional y a la revolución científica.

