En la narrativa de Mercedes Fuentes, Venezuela ocupa un lugar central: no solo como escenario, sino como territorio moral, afectivo e histórico. Sus novelas se adentran en espacios marcados por la violencia, la marginalidad, la supervivencia y la lucha por reconstruir una identidad en medio del desarraigo y la fractura social.
Novelas
“Historia de un homicidio en Guayana. O de cómo la Cuaima sucumbió a su trágico destino”.
Nace de una mirada hacia esos entornos próximos y, al mismo tiempo, desconocidos, donde transcurren vidas marcadas por la dificultad, la ambición, la violencia y la búsqueda de supervivencia. La novela se sitúa en la Guayana venezolana, en un pueblo minero al que llegan hombres y mujeres de distintas procedencias atraídos por la promesa de riqueza y por la persistencia del mito de El Dorado.
“Motín en la cárcel. Al Fare le voltearon el carro”.
Próximamente
El lector se dará cuenta de que no va a encontrar una novela sobre una cárcel, sino una novela sobre la memoria, la identidad y la Venezuela contemporánea.



La violencia que sacude la Venezuela contemporánea es también el eco de historias mucho más antiguas. Detrás del motín, de la emigración y del exilio sobreviven secretos familiares, decisiones tomadas para proteger a quienes se amaba y verdades ocultas durante décadas. En sus descendientes permanece la huella de aquellas vidas fracturadas. Porque, a veces, las prisiones más difíciles de abandonar no son las de cemento y barrotes, sino aquellas construidas por el silencio, el miedo y las decisiones del pasado.

